
DOMINGO DE RAMOS
Lc. 22, 7.14-23.56
Lc. 22, 7.14-23.56
[...] "Llegada la hora, Jesús se puso a la mesa con los Apóstoles y les dijo: ' Yo tenía gran deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. Porque les digo que ya no la volveré a comer hasta que sea la nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios'.
[...] 'Sepan que la mano del que me traiciona está aquí conmigo sobre la mesa. El Hijo del Hombre se va por el camino trazado desde antes, pero¡pobre del que lo entrega!' Entonces empezaron a preguntarse unos a otros quién de ellos iba a hacer tal cosa.
Luego comenzaron a discutir sobre quién de ellos era el más importante. Jesús les dijo: 'Los reyes de las naciones las gobiernas como dueños, y los mismos que las oprimen se hacen llamar bienhechores. PERO NO SERÁ ASÍ ENTRE USTEDES. Alcontrario, el más importante entre ustedes debe portarse como si fuera el último, y el que manda como si fuera el que sirve.
Ustedes son los que han permanecido conmigo compartiendo mis pruebas. Por eso les doy el reino como mi Padre me lo dio a mi haciéndome rey. Ustedes comerán y beberán de mi mesa en mi Reino, y se sentarán en tronos para gobernar a las doce tribus de Israel.
¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha pedido permiso para sacurdilos a ustedes como trigo que se limpia; pero yo he rogado por tí para que tu fe no se venga abajo. Y tú, cuando hayas vuelto, tendrás que fortalecer a tus hermanos.' [...]
Jesús también les dijo: 'cuando los envié sin cartera, ni equipaje ni calzado, ¿les faltó algo?' Ellos contestaron: ' Nada' Y Jesús agregó: 'pues ahora, el que tenga cartera, que la tome, y lo mismo el equipaje. Y el que no tenga espada, que venda el manto para comprarse una.' Pues les aseguro que tiene que cumplirse en mi persona lo que dice la escritura: Ha sido contado entre los delincuentes. Ahora bien, todo lo que se refiere a mi está llegando a su fin. [...]
Después Jesús salió y se fue, como era su costumbre, al monte de los olivos, y lo siguieron también sus discípulos. Llegados al lugar les dijo: ' oren para que no caigan en tentación'
Después se alejó de ellos como a la distancia de un tiro de piedra, y doblando las orillas oraba... [...] Después de orar, se levantó y fue hacia donde estaban los discípulos. Pero los halló dormidos abatidos por la tristeza. Les dijo: '¿ustedes duermen? Levántense y oren para que no caigan en tentación'.
Todavía estaba hablando cuando llegó un grupo encabezado por Judas, uno de los Doce. Como se acercara a Jesús para darle un beso, Jesús le dijo: 'Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del Hombre?'
[...]
Jesús se dirigió después a los que habían venido a prenderlo, a los jefes de los sacerdotes y de la policia del Templo y los ancianos de los judíos y les dijo: 'Tal vez buscan a un ladrón y por eso han venido a buscarme con espadas y palos'. [...] 'Pero ahora reinan las tinieblas, y es la hora de ustedes.'
Entonces lo apresaron y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote."
Hoy iniciamos la Semana Santa, con la celebración del Domingo de Ramos, éste en alusión a la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén para cumplir lo que de Él estaba escrito en las Sagradas Escrituras: ser arrestado, enjuiciado, condenado a muerte y finalmente resucitar al tercer día.
Todo esto en el marco de las celebraciones pascuales tradicionales de los judíos de su época. La Pascua judía recuerda la liberación de Yavé a su pueblo elegido de la opresión de la esclavitud de los egipcios, Moisés lidera dicha liberación. Cristo, tomando el ancestral rito sagrado pascual mosaico, lo resignifica y lo eleva a una categoría más plena y perfecta: la Pascua Cristiana.
En su mesa pascual, en la que celebró su pascua con sus discípulos, no había carne de cordero: el Cordero sacrificado para la liberación fue Él mismo quien hizo del pan ácimo su Cuerpo: la Eucaristía y en la copa, el vino incorporado al rito, lo consagró como su Sangre. La Nueva Alianza que celebrarán 'los suyos' ya no será sólo a la manera de los tiempos de Moisés, de ahí en adelante Cristo centraliza la liturgia sagrada en torno a su Misterio Pascual. Entre los ritos que conforman la MISA los cristianos, está la Eucaristía, a ésta le antecede la Liturgia de la Palabra y un buen número de otros gestos y ritos nutren la Santa Celebración del Dies Domini.
En torno a la Última Cena, sucedes hechos decisivos para el futuro de su Iglesia: la traición de Judas, las negaciones de Pedro, la flojera y el abandono de los apóstoles, una supuesta ausencia de las mujeres que siempre lo acompañaban...
Lo cierto es que uno de los suyos lo traiciona, un tal Judas lo entrega en manos de los Sumos Sacerdotes. Los Apóstoles, incluso mientras comen la comida pascual y están a punto de ver sucumbir ante la autoridad judaica a su Maestro, continuan disputándose el poder y la autoridad entre ellos...
Más tarde, en el huerto de los olivos, Jesús ora al Padre, pero su hora llega a término y su destino está cancelado: morirá crucificado. Esa es la Voluntad de Dios Padre: su Hijo será contado entre los malhechores y con su sangre pagará la redención de toda la humanidad.
Si bien Cristo vence pasando por la muerte y resurrección, no todo está hecho en orden a la salvación del mundo...
La Iglesia será la encargada de administrar el don sacratísimo de la Salvación y en esto, deberá encontrar la paz y la armonía, recuperar la Gracia de los Orígenes del mundo...
Jesús nos dejó todas las herramientas para hacerlo, sólo es cuestión de saber darles el uso adecuado, poniéndolo en una simple analogía.
Dichosa cruz que con tus brazos firmes,
en que estuvo colgado nuestro precio,
fuiste balanza para el cuerpo santo
que arrebató su presa a los infiernos.
Recibe, oh Trinidad, fuente salubre,
la alabanza de todos los espíritus,
y Tú que con tu cruz nos das triunfo,
añándenos el premio, oh Jesucristo.
Amén

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